Piden 4 años a quien vendió la finca La Zerrichera a KUTXA por no pagar a los propietarios

Posted on 28 junio, 2010

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La Verdad de Murcia informa hoy que los agricultores propietarios de la finca La Zerrichera, en Murcia, solicitan cuatro años de prisión para el ex-dueño del Grupo Hispania, Trinitario Casanova, que se quedó con los terrenos y se los vendió después a KUTXA por 128 millones de euros sin pagarles un clavel.

El culebrón de La Zerrichera sigue siendo un grano en el culo de KUTXA. Cinco miembros del gobierno murciano fueron imputados por los juzgados de Murcia después de que la Fiscalía presentase una querella contra las consejerías de Medio Ambiente y Política Territorial por presunta corrupción en la concesión de licencias al empresario Trinitario Casanova, para la construcción de 4.000 viviendas, un hotel de lujo y un campo de golf en este paraje protegido por las autoridades europeas como Lugar de Interés Comunitario (LIC).

El negocio para Casanovas, según relata La Verdad de Murcia fue redondo. Negoció con los agricultores de una cooperativa los terrenos, 156 hectáreas en un paraje natural, a cambio de 44 chalés en el complejo de 3.000 viviendas y un hotel de lujo, además de un campo de golf de 18 hoyos. El terreno fue recalificado por el Ayuntamiento de Águilas pese a un informe negativo del director del Medio Natural de la Comunidad de Murcia. Otro director, el de Calidad Ambiental, sin embargo, firmó un informe favorable poco más tarde. Luego la justicia echó por tierra la recalificación, imputó a altos cargos del gobierno murciano y a Casanova y KUTXA se comió con patatas los 128 millones de euros, ya que ese terreno sigue siendo un descampado.

Y es que, según consta en documentos oficiales publicados por La Verdad, el 17 de octubre del 2005 (ocho días antes de recibir el visto bueno de la Consejería de Medio Ambiente y diez días antes de aprobarse la recalificación en el Pleno de Águilas) Trinitario Casanova recibió de la promotora de la Kutxa, Inverlur 5005 S.A.U, un primer pago de 23,2 millones de euros como anticipo por la compra de La Zerrichera, según consta en la escritura otorgada en Madrid el 28 de febrero del 2006, folio 7C9861331.

Ese mismo día, Trinitario Casanova vendió a Inverlur (la promotora de Kutxa) la finca por 105 millones de euros, más 16,8 millones de IVA, según consta también en escritura pública. Esta transacción se realizó quince días después de que el consejero Joaquín Bascuñana firmara la resolución que hacía los terrenos urbanizables y, por consiguiente, multiplicaban su valor.

Los once socios de Alhóndiga Agrisel de Águilas que le vendieron los terrenos al Grupo Hispania de Trinitario Casanova a cambio de 44 viviendas han declarado que aún no han recibido «ni una peseta», ya que no sólo no recibieron los 44 chalés apalabrados al no poder hacerse la promoción, sino que tampoco cobraron los avales del Banco Popular, del que era accionista, a los que se comprometió Casanova tras el fracaso de la operación inmobiliaria.

El juez ya ha pasado las diligencias a procedimiento abreviado. Los agricultores presuntamente estafados han pedido cuatro años de prisión para Casanova y una indemnización de 16 millones de euros. También piden imputar a varios responsables del Banco Popular por no haber pagado el importe de los avales. La fiscalía ya ha anunciado que acusará, aunque aún no ha estregado su escrito de calificación.

GIPUZKOA CONFIDENTIAL ya publicó en su momento los problemas que a KUTXA le causó esta operación puramente especulativa y con resultados similares a los ocurridos en Lo Poyo donde la entidad guipuzcoana palmó otros 115 millones de euros. La entidad se ha visto obligado a provisionar esos negocios fallidos con la consiguiente merma de su cuenta de resultados.

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